EL INFIERNO SE ABRIÓ EN INDUSTRIAL COPERA

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Autor: Manuel Juarez 

 

EL INFIERNO SE ABRIÓ EN INDUSTRIAL COPERA

 

Sin ninguna duda, estoy ante la crónica más especial que haya escrito antes, me saldrá mejor o peor que el resto, no lo se, pero si que es verdad que voy a escribir sobre lo que más me ha llegado desde que un humilde servidor visita garitos gambiteros.

Todos, desde que nos iniciamos en este mundo, conocemos o sabemos nombres, nombres que siempre están en nuestro timeline de Facebook, nombres que vemos hasta la saciedad en carteles de fiestas y festivales, y poco a poco nos vamos interesando por indagar cosas más complicadas, cosas que sabemos que para el resto de mortales pasan desapercibidas, cosas de un público más determinado. El caso de SNTS para mí es algo especial, miento si digo que conozco su historia desde que empezó, pero no se cuando, en esas tardes típicas de buscar música sólo por placer y con el fin de conocer cosas nuevas, apareció un nombre algo extraño, SNTS, unas iniciales que a día de hoy sigo sin saber que significan. Todo viene siendo normal hasta que descubres ese famoso vídeo en blanco y negro, de hora y tres minutos, en el que aparece un ente enmascarado y con mirada, digamos que algo inquietante. Os prometo que no fui capaz ni de quitar la vista del ordenador para liarme un cigarro, tenía algo que enganchaba y no te dejaba ni parpadear. A partir de ahí se despertó algo dentro de mí, le había dado una vuelta de tuerca más a lo que yo ya conocía. No voy a entrar en nada de las especulaciones que rodean su figura, cada cual es libre de pensar, investigar y divagar sobre auténtica identidad. Este misterio lo hace aún más grande.

Dejo mis pajas para otro momento, me lio ya con el turrón, pero entenderme, tenía que explicar porque es tan especial esta crónica...

Fecha marcada en rojo, amarillo, verde, morado y negro, de todos los colores habidos y por haber, 5 de noviembre, The Black Mask visita Industrial Copera, mi club, mi casa, ya se podría juntar el cielo con la tierra que no faltaría a la cita.

 

Era noche cerrada, caía la lluvia y los alrededores no presentaban mucho ambiente. Y lo típico, quedada con todo el equipo, unas copillas para entrar en calor y sin mucho entretenimiento entramos dentro.


Tan solo unos centímetros nos separaban a público y artistas, fue muy acertada la decisión de trasladar la mesa hasta la pista, así se conseguiría que la conexión fuese inmediata. A los mandos se encontraba Jake R. Kaiser, realizando un warm up muy acertado, un sonido oscuro, creando ambiente, no muy acelerado pero con unas melodías hipnóticas que hacían despertar el hambre de techno. El granadino dejaría la pista a punto de caramelo para que el hombre de negro la destrozara.

Y así fue. A las 3 de la madrugada, el suelo de Industrial Copera empezó a resquebrajarse, un sonido inquietante empezaba a retumbar en nuestros oídos, venía de ahí abajo, del suelo. El calor asfixiante manaba de la grieta que se iba haciendo más grande, sí amigos, el infierno se abrió en la sala granadina y ahí estaba él. ¿Él? Sinceramente aun sigo dudando si es persona o no, si detrás de esa máscara está el auténtico Satanás, si aquel personaje era de este mundo o no. No lo sé.

 

Que techno más sucio, que sonido tan bruto, te golpeaba la sien, lo volvía a hacer, cuando creías que todo había acabado volvía a golpearte. Te miraba y te decía: "te vas a enterar, de esta no te libras" y te volvía a golpear. Creo que nunca me han dado tal paliza sin tocarme. Tras la hora y media de música del infierno, de guerra, de granadas de racimo, de bombas de mortero, estábamos exhaustos, pero aun nos quedaban fuerza para agradecerle con un ensordecedor aplauso el viaje que nos había pegado. 

Y diréis: ¡joder! ¿no dice nada de las espectaculares visuales? Lo siento, no me dio tiempo a alzar la cabeza, estaba conectado. No fue hasta que no terminó su set, cuando realmente empecé a fijarme en el trabajo del VJ, digno de admiración y mención.

 

Gracias a SNTS ahora pienso que si el infierno se parece a lo que vivimos el sábado durante su set, no dudéis que a partir de ahora no voy a dejar de pecar, ¡yo quiero terminar allí, con Lucifer o SNTS! Como queráis llamarlo...

Tras el viajecito, era el turno de Le Coné, que se dedicó a tocar unos palos más limpios y elegantes del techno, sin bajar mucho la velocidad, tenía más de dos horas por delante para demostrar que para algo le habían encargado el cierre de la noche más oscura. 

Amigos, sin ninguna duda, la visita de SNTS ha sido para mí la fecha de la temporada en Industrial Copera. Las habrá mejores, peores, con más gente, con menos, con techno más duro, con tech house más fresquito, pero lo que yo personalmente sentí durante su set, no lo he sentido nunca antes con nadie. 

Gracias Industrial Copera. Esperando al próximo viaje...

 

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